Génesis del Néo-Premier

El Neo Premier es un modo de expresión artística que proviene del impulso primitivo de la profundidad del cerebro arcaico y cuya objetivación ha evolucionado según la filogénesis, la memoria colectiva, las mitologías y los sueños de la humanidad.

Es una corriente artística creada por Dayan, escultor francés contemporáneo de origen polaco, que da por sentado que, desde el origen de la humanidad, en el cerebro humano, el impulso artístico es idéntico y la cognición artística evolutiva.
El primer cerebro es el cerebro reptil, que trata las regulaciones fisiológicas y los impulsos primitivos. Este cerebro está dirigido por el instinto, el impulso y la compulsión. El neocórtex está consciente de sus pulsiones y puede librarse de ellas por su función imaginaria. Es la base funcional de la imaginación. Consciente de las emociones, las interpreta con el lenguaje verbal y no verbal, y sobre todo a través de la creación artística.
Parte del impulso creativo, resultante de ese cerebro reptil, es evidentemente idéntica en cada hombre, que sea neandertal o contemporáneo e independientemente del continente del que provenga.
La expresión de este impulso se socializó según distintos modelos culturales y normalizaciones artísticas, y se enriqueció acudiendo al patrimonio universal de la memoria colectiva.

Desde un punto de vista etimológico, el sentido de “neo premier” debe entenderse en el sentido de “Primero : en su estado original, percibir su primer sentido”, y de “Néo: nuevo”.

De un punto de vista artístico, el sentido de “neo premier” hace naturalmente eco al arte primero, todavía llamado arte primitivo o arte tribal.
El néo premier, siendo un intento de vuelta a los origenes del impulso que inició las primeras creaciones artísticas, procede unir las dos conceptualizaciones. Están, sin embargo, muy alejadas respecto a la civilización, el arte primero dependiendo de una sociedad llamada primitiva, y el neo premier de una evolución social y cultural.
En cuanto a un eventual acercamiento con el primitivismo, éste no es concebible, ya que ese movimiento valoró el carácter ingenuo de las formas de arte arcaicas, mientras que el néo premier, a pesar de exteriorizar la parte primitiva en el individuo, la construye a través de una expresión evolucionada.

Más allá de este aspecto, la otra perspectiva que encontramos en la visión de Dayan es la del paradigma del sueño: la vida es un sueño, que uno puede vivir sin consciencia pero de donde se puede despertar para vivirlo con plena lucidez. Este despertar provoca el acto de creación, libera la inspiración y la intuición, conecta al soñador despierto con el espíritu universal. En el caso de Dayan, este aspecto está transcripto en la filosofía misteriosa de cada una de sus obras.

La inmanencia del neo premier transparenta gracias a las técnicas de breaking cuya brutalidad sostiene el impulso primitivo. En cuanto a la forma que trasciende la materia, desarquitecturizada, a veces distorsionada, simboliza una intuición bárbara y aculturada.